El ratón de ciudad y el de campo

EL RATÓN DE CIUDAD Y EL DE CAMPO

Cierto día un Ratón de la ciudad convidó a comer muy cortésmente a un Ratón del campo. Servido estaba el banquete sobre un rico tapiz: figúrese el lector si lo pasarían bien los dos amigachos.

La comida fue excelente: nada faltaba. Pero tuvo mal fin la fiesta. Oyeron ruido los comensales a la puerta: el Ratón ciudadano echó a correr; el Ratón campesino siguió tras él.

Cesó el ruido: volvieron los dos Ratones: “Acabemos, dijo el de la ciudad. -¡Basta ya! replicó el del campo. ¡Buen provecho te hagan tus regios festines! no los envidio. Mi pobre pitanza la engullo sosegado; sin que nadie me inquiete. ¡Adiós, pues! Placeres con zozobra poco valen.”