Tradicionales de Sudamerica
Cuentos y leyendas tradicionales de las regiones de Sudamerica
Shushupe
0SHUSHUPE
Resbaló sobre la superficie húmeda del tronco que hacía de puente entre la trocha y el rocotal. Quiso sujetarse pero las manos también resbalaron. Crisóstomo cayó pesadamente en medio de la vegetación que cubría la acequia de aguas estancadas y uno de sus pies desnudos tocó aquel cuerpo blando, de escamas gruesas, cuyo contacto le hizo lanzar un alarido de pánico a la vez que se desesperaba por salir hacia el camino. El machete había desaparecido entre la hojarasca que formaba un colchón natural sobre la zanja y, en medio de la maraña de totorillas, ya se alzaba el cuerpo oscuro de dibujos perfectos en posición de ataque.
Crisóstomo logró cogerse del puente y salió por fin hacia la pampa recién quemada, esquivando las raíces ennegrecidas que obstaculizaban su fuga. Se dejó Más >
El aviso del tero
0El aviso del tero
Sabido es en toda la campaña argentina, que el tero , esa avecilla zancuda que hace sus nidales junto a las lagunas o entre los cañaverales de los ríos, es el mejor amigo del hombre en los vastos desiertos. ¿Cómo puede ser esto – preguntará la gente que desconozca la pampa – si el tal animalito es pequeño, y casi inofensivo? Sencillamente, por su vigilancia constante y sus escándalos cuando algo de extraño advierte en la quietud de sus dominios. Si es cierto que los gansos del Capitolio dieron la alarma, con sus graznidos estridentes, a los soldados desprevenidos, convirtiendo una segura derrota en la más gloriosa victoria , no es menos cierto que los teros de la interminable pampa, comunican al viajero todos los peligros que lo acechan, poniéndolo en guardia, con sus Más >
La maravillosa flor del haravec
0La maravillosa flor del haravec
Cierto día de hace muchos siglos, el Inca HuiraCocha, rey absoluto del imperio incaico, desaparecido después por la dominación española, y que abarcaba los territorios que hoy forman Perú y parte de Bolivia y Argentina, se sintió repentinamente enfermo de un mal desconocido. En vano se consultaron, con la urgencia que el caso requería, a los amautas y hechiceros de todos sus dominios. Sus consejeros y familiares, desesperados, ya que el emperador se debilitaba por instantes acordaron convocar al pueblo para efectuar solemnes rogativas a Inti, el Dios Sol, solicitando su ayuda para evitar la muerte del sabio monarca. Un día, se abrieron las suntuosas puertas de oro macizo del Coricancha o casa dedicada a la adoración de los dioses y una muchedumbre Más >
El trébol de cuatro hojas
0El trébol de cuatro hojas
Amalia era una niña mimada por su padre, que vivía en las lejanas regiones de la Patagonia, en donde su familia era poseedora de grandes extensiones de tierra en donde pululaban grandes rebaños de ovejas. Según aseguraban los que conocían al padre de Amalia, éste era propietario de dos millones de estos mansos animalitos que nos dan sus rizadas lanas para fabricar nuestros vestidos y otras prendas necesarias para la vida cotidiana. Amalia poseía virtudes que la hacían querer por racionales e irracionales y todas las mañanas las dedicaba a recorrer las solitarios extensiones cuidando los corderillos recién nacidos y acariciando a las madres que balaban de gusto al verla llegar. No había persona en cien leguas a la redonda, que no hubiera sido alguna vez protegida Más >
La cazadora de mariposas
0La cazadora de mariposas
Hace muchísimos años, vivía en los alrededores de Buenos Aires, una familia acaudalada poseedora, entre otras fincas hermosas: de un jardín que parecía de ensueño. En él había macizos de cándidas violetas, escondidas entre sus redondas hojas; olorosos jazmines blancos; rojos claveles, como gotas de sangre; altaneras rosas de diversos colores, pálidas orquídeas de imponderable valía; grandes crisantemos y moradas dalias que recordaban a países remotos y pintorescos.
Es natural que, al abrirse tantas flores de múltiples coloridos y perfumes, existiera también la corte de insectos que siempre las atacan, para alimentarse con sus néctares o simplemente para revolotear entre sus pétalos. De día, el jardín era visitado por miles de bichitos de variadas especies, Más >
Las tres hermanas querandíes
0Las tres hermanas querandíes
Como todos sabemos, el caudaloso río que baña las ciudades de Buenos Aires y de Montevideo, es el más ancho del mundo y fue descubierto hace varios siglos por el gran navegante Juan Díaz de Solís el que, al contemplar su dimensión y magnificencia le bautizó con el nombre de Mar Dulce por el sabor de sus verdes aguas. Este río extraordinario del que no se distinguen sus orillas, tiene una variada y hermosa fauna, compuesta por peces de mil tamaños y colores que pueblan su cauce y llegan hasta sus arenosas playas. Entre estas especies, podemos enumerar las más codiciadas por las redes y anzuelos, que son el magnífico Pejerrey, el gigantesco Surubí, el feo Bagre, la delicada Boga, el batallador Dientudo, la veloz Palometa, la achatada Vieja, el aceitoso Sábalo, Más >
La arañita agradecida
0La arañita agradecida
Consuelo era una niñita muy buena y estudiosa que todas las mañanas se levantaba con el canto de los gallos para hacer sus deberes, después tomaba su desayuno y se dirigía entre saltos y canciones a la escuela que distaba apenas tres manzanas de su casa. A la hora del almuerzo regresaba al hogar y dando un beso a sus padres, se sentaba a la mesa para comer, con toda gravedad, los diversos platos que le presentaba una vieja sirvienta que hacía muchos años que estaba en la casa. Consuelo había descubierto durante su almuerzo, colgando de su telita transparente, a una pequeña arañita que ocultaba su vivienda colgante de uno de los adornos que pendían del techo.
- ¡Querida amiguita! -había dicho la niña alborozada, mientras agitaba su mano en señal de saludo.-¡Eres mi Más >
Don Segismundo Cara de Loro
0Don Segismundo Cara de Loro
Don Segismundo Cara de Loro, era un gaucho pendenciero que habitaba los confines de la Pampa, muy cerca del río Negro. Tenía fama de perverso y según aseguraban, no había animal que se atreviera acercarse a su rancho que no fuera muerto por el sanguinario ser humano. Una noche, cansados de tanta persecución, se reunieron en asamblea los seres del desierto y resolvieron darle un castigo ejemplar a tan despiadado personaje. A la cita acudieron todas las especies, no faltando ni el temible puma o león americano, el gato montés, la vizcacha, el ñandú, el chimango, la mulita, ni mucho menos otras razas como las perdices, el guanaco, los chorlitos, el tatú carreta , el tucutucu, los patos silvestres, el bullicioso chajá , la comadreja, y un sinfín de animales que Más >
La roldana maravillosa
0La roldana maravillosa
En una humilde casa de campo, vivían, cierta vez, dos hermanas llamadas Rosa y Cristina. Rosa por ser tan bella como la flor de su nombre era la mimada de sus padres y para ella eran todos los regalos, todos las fiestas y todas las dichas de la vida. Cristina, por el contrario, era una niña humilde y dócil que había sido abandonada del corazón de sus padres y sólo la utilizaban en la casa como sirvienta, ordeñando las vacas por la mañana, haciendo la comida al mediodía, fregando los platos, lavando la ropa de todos y dando de comer a las aves que cacareaban en los corrales. Tan injusta era la diferencia, que el vecindario estaba indignado y las habladurías llegaron hasta los más apartados rincones de la aldea. Rosa, como es natural, pronto tuvo un novio rico y buen Más >